El Caletón, la piscina natural de Garachico. Un idílico lugar de rélax

Para quienes tienen pensado visitar la Isla de Tenerife, pero aún no tienen muy en claro qué sitios y cuales serian los mejores lugares que disfrutar, en esta ocasión quisiera contarles de un rinconcito especial, de esos en los que la madre naturaleza se esmeró por entregarle grandes atractivos para que podamos maravillarnos de ellos.

Empiezo por adelantar, que para llegar a esta zona de Tenerife deben trasladarse al noroeste de la isla, específicamente al municipio Garachico, que pertenece a la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Esta zona, destaca por sus hermosas calles, edificios y caserones y fortalezas de visible antigüedad.

Pero además, son pocas las personas que conocen la historia del resurgir de Garachico. A lo largo de los siglos XVI y XVII, este poblado se erigía como el más importante puerto comercial de la isla de Tenerife. De allí, que la mayoría de sus construcciones se remonten de esa época. Pues bien, seria en el año 1706, cuando el volcán Trevejo entraría en erupción, acabando por completo con todo su puerto y con él, la economía y florecimiento de la zona.

Garachico, sin embargo no se quedó en las penumbras, poco a poco comenzó a renacer de sus cenizas, hasta convertirse en el hermoso lugar del que hoy queremos rescatar su hermosa piscina natural. Me refiero pues, a El Caletón.

Y si hago mención al volcán Trevejo, es porque producto de la lava que expulso en su momento, y que entró en contacto con el agua marina, que la solidificó, se formaron las exóticas formas que hoy confluyen en esta piscina natural.

Se  trata de una zona muy deseada por los turistas que visitan Tenerife, sobre todo en verano. Y pese a que normalmente son de aguas mansas, siempre es bueno estar alerta al oleaje marino, que en ocasiones se torna caprichoso.

Esta piscina natural, es adecuada para todos los visitantes, que no solo se deleitaran con un baño en sus aguas, sino también con la exquisita gastronomía de la zona, caracterizada por productos marinos locales.

En el sitio, se localiza también el Castillo de San Miguel, creado para defender a Garachico de invasiones, y que fue fundado en el año 1575 por el Rey Felipe II.